12/08/09

XI Vuelta Náutica. Diario de a bordo (y X)

Último día de la Vuelta Náutica. La travesía entre Sanxenxo y Moaña discurre sin viento y con el mar en calma. El calor es asfixiante, el periódico habla de máximas de 30 grados. Al fin ha vuelto el verano y lo disfrutamos en las islas Cíes. 
Llegamos a Moaña con aspecto cansado. Es como si sólo nos hubiéramos programados para aguantar hasta aquí. Sólo pensamos en dormir sin la obligación de zarpar a una hora y en descansar. Nadie querría tener que hacer mañana otra etapa.  Y sin embargo podemos decir que lo hemos pasado muy bien, que será otra Vuelta Náutica para recordar –por la experiencia, por el buen ambiente y por la buena organización– y que ojalá haya otra el próximo año porque, si podemos, no nos la perderemos.
Con too, lo mejor de hoy es que seguimos de vacaciones. 

11/08/09

XI Vuelta Náutica. Diario de a bordo (IX)


Entre los grandes atractivos de la Marina de Vilagarcía de Arousa está su tienda de efectos navales. La llamamos "el Ikea de la náutica" y es la única tienda en la que los hombres no demuestran nunca tener prisa. Otro enorme atractivo es La Taberna de la Marina, en una caseta de madera sobre pilotes en el mar, con una gran terraza acristalada con vistas a la ría y wifi.
Con tanto entretenimiento, al que hoy hemos añadido el desayuno en el Liceo Casino, apenas nos ha quedado tiempo para ir al centro del pueblo y comprar el pan y un insecticida, pues esta noche nos han invadido las moscas.
De nuevo zarpamos a las 12:00. Navegamos con las dos velas, con el viento de popa al principio y luego de través. El sol quema y la travesía es muy placentera. La etapa de hoy (Vilagarcía-Sanxenxo) contempla fondeo en la isla de Ons, pero se prevé que suba la intensidad del viento a media tarde, por lo que la organización de la Vuelta propone fondear en la playa de Montalvo (Sanxenxo).

Por dentro de Ons navegamos a 6 nudos con el viento de través. La isla es preciosa, pero hoy da mal en la foto por culpa de la calima. A babor, la costa es una sucesión de playas y de urbanizaciones.
Montalvo es una de las numerosas playas de Sanxenxo que año tras año es reconocida con la bandera azul de la Unión Europea. Apenas comemos, unos bajan a la playa y otros aprovechan para sacar el equipo de buceo. El rato sabe a poco, pues hay que irse temprano para estar en Sanxenxo antes de las 19:30 horas.
El horario es lo que peor se lleva de la Vuelta Náutica, sobre todo en las etapas más cortas, como son las de las Rías Baixas, donde lo normal es que haga buen tiempo y lo que más apetece es exprimir el día. Pero lo cierto es que no puede ser de otra manera, porque amarrar de golpe 30 veleros es una tarea que lleva su tiempo y requiere una buena organización.

El Club Náutico de Sanxenxo nos recibe con su habitual sardiñada y churrascada en una de sus terrazas. Bailamos hasta las 23.30 horas música de los 80 y luego damos una vuelta por el Paseo Marítimo. Por la tarde, en la cubierta de un supervelero una mujer hablaba por teléfono y explicaba que esto es igual que Puerto Banús. No lo sé, pero desde luego el ambiente de Sanxenxo es único en Galicia. Aquí todo son veraneantes que circulan por el paseo en ambos sentidos luciendo ropa de marca y joyas, como dejándose ver, y frecuentan tiendas carísimas, pubs y discotecas junto a los pantalanes de su exclusivo puerto deportivo.


10/08/09

XI Vuelta Náutica. Diario de a bordo (VIII)


A Pobra do Caramiñal es una de las localidades más turísticas de la ría de Arousa. Se nota por la mañana en el intenso tráfico de todo el frente marítimo, donde están el mercado de abastos y un buen supermercado que hoy han debido de quedar desabastecidos.
Aquí se celebra una de las fiestas más asombrosas de Galicia, la Fiesta de Jesús el Nazareno-Procesión de las Mortajas, declarada de interés turístico, antiquísima tradición en la que personas que estuvieron a punto de morir caminan junto al que podía haber sido su féretro, portado por sus familiares. Se celebra el tercer domingo de septiembre y pone de relieve la naturalidad con que, en general en Galicia, se convive con la muerte.

Anoche cenamos en la zona antigua, otra vez a las mil. ¡Lo que cuesta mover a las tripulaciones! Y hoy hemos tenido día de playa en Cabo de Cruz, en una calita frente a una fábrica de conservas. Como nos acostamos todos los días tan tarde, sólo los niños han pasado de la siesta.
Después, otra intensa navegada hasta Vilagarcía de Arousa, en ceñida y con viento de hasta 30 nudos.

Tras la recepción en el Liceo Casino, hemos visitado el Centro Gallego de Tecnificación de Vela, inaugurado hace un año y bautizado con el nombre del regatista gallego Antón Paz, campeón olímpico en Pekín 2008. El edificio, obra del arquitecto Alfonso Penelas, ofrece a los deportistas, durante sus concentraciones y competiciones, instalaciones para guardar los barcos y el material, habitaciones, aulas y zonas de estudio. 
Vilagarcía está a punto de celebrar sus fiestas de San Roque y ya están montadas las barracas para los niños. Nosotros huimos, argumentando que mañana hay que madrugar para no perdernos el desayuno con bollos al que nos invita el Liceo Casino a todos los participantes en la Vuelta Náutica.